Profesor de Computación e Inteligencia Artificial de la Universidad Carlos III de Madrid 

Actualmente es Profesor Titular en la Universidad Carlos III Madrid en el área de Computación e Inteligencia Artificial. Además, es Consejero asesor en el Observatorio de la Cooperación Universitaria al Desarrollo (OCUD). Anteriormente, ha formado parte de la Regional Unit of Technical Assistant (RUTA) en Panamá como Asistente general,  Especialista informático y Consultor informático.

Conceptualización de la comunicación

Manuel GértrudixEn primer lugar, nos interesa conocer qué opina sobre el papel de la comunicación dentro de los planes de investigación competitivos.

Agapito Ledezma: Creo que lo que mejor se está haciendo ahora mismo es la parte de difusión científica. Sin embargo, el resto de acciones de comunicación son escasas o casi nulas. El problema de todo esto es que, desde un principio, la comunicación se considera sobre todo un requisito. Un requisito que se debe cumplir, pero que no se considera como algo fundamental del proyecto como tal. En muchas de las convocatorias en la que participamos se nos pide un plan de comunicación. Sin embargo, podemos decir que no forma parte del core del proyecto, así que nos centramos más en la parte de investigación o en la parte de cooperación, pero no tanto en la parte de divulgación de los resultados.

No obstante, en los proyectos de cooperación (ahora mismo tenemos varios en activo), esta situación está cambiando un poco. La comunicación empieza a tener un papel más relevante porque resulta fundamental poder llegar a la comunidad de destino de las acciones en países como, por ejemplo, Nicaragua, Cuba o Colombia. Difundir los resultados de los proyectos en los que estamos trabajando con otras universidades, empieza a jugar un rol fundamental y muy importante. Entre otras cuestiones, porque se puede dar el caso de que dos o tres universidades europeas estén trabajando en esos países haciendo cosas muy similares y que ni siquiera estas tengan conocimiento de ello. Eso nos muestra que no estamos comunicando todo lo bien que se debiera. Aunque desde el punto de vista de investigación, o del académico y docente sean proyectos buenos, en la parte de comunicación todavía hay margen de mejora. A pesar de que hoy en día tenemos toda una serie de canales que permiten o facilitan la divulgación y la comunicación, no se están explotando de la manera más adecuada. Y, ahí, me apunto el primero. Aunque tengo cuentas en Twitter, un canal de YouTube y demás, realmente no lo estamos explotando bien para sacarle todo el partido.

M.G.: En los proyectos de cooperación, por ejemplo, ¿qué importancia cree que tiene que se conozca que se está desarrollando un proyecto y cómo sus resultados pueden ser de utilidad para la población de destino?

A.L.: Formo parte del Observatorio de la Cooperación Universitaria al Desarrollo (OCUD) y una de nuestras metas es que se conozca lo que hacen las universidades españolas en materia de cooperación al desarrollo. Sin embargo, no es una tarea fácil. Incluso, a veces, cuesta recuperar los datos existentes de todos los proyectos que llevan a cabo las universidades españolas en el área de cooperación.

Cuando se finaliza un proyecto, la difusión dentro de las universidades ha avanzado, pero tampoco es que sea amplia. Se da el caso, por ejemplo, de departamentos que estaban trabajando con universidades españolas en proyectos muy similares y de los que hemos tenido noticia después de dos o tres años.

Difundir los resultados de los proyectos en los que estamos trabajando con otras universidades, empieza a jugar un rol fundamental y muy importante

Un enfoque que sí nos está facilitando la manera de divulgar lo que hacemos en algunos proyectos de cooperación es orientarlos temáticamente, por ejemplo, en educación inclusiva, el trabajo con personas con discapacidad auditiva, etc. No hemos dado cuenta de que, para poder llegar a la población, hay que difundir lo que estamos haciendo, así que lo que hacemos es trabajar con la sociedad civil y con otras entidades educativas.

M.G.: ¿En qué medida considera que el diseño de las convocatorias de proyectos competitivos pone atención en la importancia o necesidad de la comunicación?

A.L.: Esto está muy relacionado con el tipo de convocatoria. Pero también con la situación económica que hemos tenido en los últimos años. La mayoría de los proyectos de cooperación que se desarrollan actualmente en las universidades españolas se financian por parte de las propias universidades. Por ello, son proyectos relativamente pequeños con los que intentamos hacer muchas cosas con pocos recursos.

Incluir un plan completo de comunicación sería algo interesante, pero no sé si es factible. En nuestro caso, las convocatorias de la UC3M sí solicitan un pequeño plan de comunicación. Evidentemente, la mejor opción sería contar con profesionales en el área de comunicación que participen en la divulgación de estos proyectos. A lo mejor no dentro de cada proyecto, pero sí que, dentro de la institución, hubiese especialistas dedicados a la divulgación del trabajo que se está haciendo con esos proyectos de cooperación.

Escuela de Periodismo y Comunicación de Unidad Editorial.

Foto: Juan Romero-Luis

Planificación de la comunicación

M.G.: Hablando ahora del proceso de planificación de la comunicación de los proyectos. ¿En qué medida planificáis, en la fase de elaboración del proyecto, la parte de comunicación para llegar mejor a la sociedad y así conseguir un mayor impacto social?

A.L.: Creo que hay dos posibles alternativas. La planificación desde el principio es muy importante, sobre todo porque te da una idea de los recursos que tienes que tener para llevar a cabo ese plan de divulgación. Sin embargo, en proyectos de cooperación la planificación tiene que ser adaptativa. Puedes planificar un esquema de trabajo, pero luego te enfrentas a realidades y circunstancias que a veces no puedes contemplar de inicio. Por eso, tienes que tener la capacidad de poder adaptarte. Sin embargo, necesitas partir de un plan maestro que pueda ser adaptado durante la trayectoria del proyecto. Esto es de vital importancia, por ejemplo, para no reinventar la rueda; es decir, que se repitan varios proyectos del mismo tipo en las mismas áreas. Hay veces en las que creo que no estamos aprovechando debidamente los recursos, ya que podríamos obtener más resultados con los mimos fondos.

M.G.: ¿Se cuenta con recursos suficientes para planificar un plan de comunicación y poder llegar a todos los hipotéticos destinatarios?

A.L.: Si nos limitásemos a decir que no hay recursos suficientes, no haríamos nada. Hay algunos proyectos de cooperación en los que logramos resultados muy buenos con muy pocos recursos. En estos casos, el compromiso colectivo ha sido esencial; no solo por parte de los grupos de investigación o de cooperación que trabajamos en Europa, sino también de los grupos de trabajo de América Latina. Siempre podemos utilizar la excusa de los recursos, pero, aun así, se podría mejorar la parte de divulgación.

M.G.: ¿Cree que se identifican bien cuáles son todos los destinatarios posibles de esa comunicación?

A.L.: La verdad es que creo que no están identificados correctamente los actores. Los que trabajamos en proyectos de investigación nos dedicamos, sobre todo, a la comunidad científica. Queremos divulgar nuestro trabajo hacia ese colectivo. Es interesante cómo las herramientas que tenemos actualmente a disposición en la web, que permiten ampliar esa divulgación a un mayor público, han permitido que haya gente, más allá del puro ámbito científico al que te dedicas, que conozca a qué te dedicas o los proyectos en los que estás trabajando. Pero lo cierto es que, en el fondo, no existe un plan específico que se platee el objetivo de divulgarlo para llegar a todos los grupos o a todas las empresas que puedan estar interesadas en los resultados de dicho proyecto.

No hay una identificación correcta de a quién se debe dirigir y, sobre todo, la parte de comunicación se centra en la actividad científica destinada a un público científico.

Habría que dotar de los recursos necesarios a esos grupos de investigación, porque nosotros no somos expertos en comunicación

M.G.: ¿Considera que hacer acciones específicas, más allá de la divulgación genérica, que pongan en valor lo que hacen los grupos de investigación, puede tener importancia en la valoración social de la ciencia?

A.L.: Eso es vital. Por poner un ejemplo, una pregunta habitual en la sociedad es “qué hacen los profesores de universidad una vez que han terminado las clases en junio”. La respuesta suele ser: “ya están de vacaciones”. Pero realmente es cuando aprovechamos la mayoría para adelantar proyectos o tareas de investigación que no hemos podido realizar como quisiéramos a lo largo de todo el año. Eso significa que la sociedad no sabe realmente a qué se dedica un profesor de universidad, y que también dedica una parte importante de su trabajo a la investigación, pero eso no se ve. Pero si la sociedad cree que un profesor de universidad solamente se dedica a impartir docencia, ello significa que algo está fallando en cómo se comunica y se proyecta la imagen y las acciones de este colectivo. Es fundamental que la sociedad sea consciente de todo ese trabajo investigador que realiza el profesor de universidad y que resulta fundamental, además, para que luego pueda enseñar con la mayor calidad.

Foto: Juan Romero-Luis.

Desarrollo y difusión de acciones

M.G.: En este sentido, ¿en qué medida el desarrollo de acciones de comunicación puede permitir que haya una conciencia mayor en la sociedad sobre el papel de la investigación?

A.L.: Si podemos transmitir la idea de que la investigación es un componente fundamental en la formación de cualquier individuo, en el fomento de un espíritu investigador que les motive desde pequeños a que lleven a cabo tareas de este tipo, tendríamos mucho ganado. Sin embargo, no sé si existen más iniciativas que realmente busquen eso. También es cierto que hay que crear conciencia en los grupos de investigación para que dediquen parte de su trabajo y tiempo a esta labor como tal.

M.G.: ¿Cree que se tienen en cuenta todos los canales y se aprovechan todas las opciones disponibles para que la comunicación sea efectiva?

A.L.: En este caso, permíteme que utilice la excusa de los recursos. Ya nos gustaría a nosotros tener una persona dedicada a potenciar la divulgación de los proyectos. Sin embargo, cuando tenemos que presentar resultados de investigación, se espera que el esfuerzo se centre en las publicaciones, patentes, código, etc. En ocasiones sí generamos otro tipo de comunicaciones, vídeo, por ejemplo, pero no tanto como el que quisiéramos. Y esto es así porque no podemos olvidar que lo que se nos exige es difundir los resultados de investigación como tal, mediante publicaciones, y no tanto la divulgación per se. A lo mejor, si desde el diseño de las convocatorias se estableciese un baremo donde se pidiesen unos mínimos, se incentivaría el trabajar en función de cumplir esos objetivos. Pero claro, también habría que dotar de los recursos necesarios a esos grupos de investigación, porque nosotros no somos expertos en comunicación, y sería preciso contar con los recursos adecuados para poder generar esos productos de comunicación y llegar a más público.

Foto: Juan Romero-Luis.

Evaluación

M.G.: Un último aspecto que nos gustaría tratar es el de la evaluación de la comunicación de los proyectos. ¿Cómo se mide el impacto de la difusión o qué importancia tiene en el peso del proyecto cuando se evalúan sus resultados? ¿Cómo trabajan en este sentido?

A.L.: En principio, cuando generamos los proyectos de cooperación incluimos una serie de indicadores que al final intentamos medir. De cara, sobre todo, a la justificación del proyecto y a validar los resultados. Sin embargo, si me preguntas si esos indicadores van a algún otro sitio en donde puedan ser visibles por el resto de la comunidad, te diría que no. Muchas veces son indicadores muy valiosos, que ofrecen una fotografía de la realidad bastante precisa, pero sinceramente no tienen una proyección más allá del documento de justificación del proyecto.

No obstante, desde el Observatorio de la Cooperación Universitaria al Desarrollo (OCUD) intentamos poder captar esos indicadores para ponerlos a disposición del público interesado en los proyectos que llevan a cabo a través de las universidades españolas.

Son indicadores muy valiosos, que ofrecen una fotografía de la realidad bastante precisa, pero sinceramente no tienen una proyección más allá del documento de justificación del proyecto

M.G.: ¿Hay algún indicador específico que mida el proceso de comunicación, divulgación y diseminación?

A.L.: En este caso estaríamos hablando de trabajar con indicadores agrupados, que resultarían muy interesantes si se pudiesen recolectar de varios proyectos de cooperación, que es la idea sobre la que está trabajando el Observatorio de la Cooperación Universitaria al Desarrollo (OCUD). Sin embargo, los indicadores de los que estoy hablando son específicos de cada proyecto, aunque muy probablemente se compartan entre muchos de ellos. Uno de los indicadores que resulta esencial es el número de beneficiados directos y el número de beneficiados indirectos del proyecto. En nuestro caso, no solo queremos llegar a la comunidad universitaria. Por ejemplo, en un proyecto en Nicaragua que venimos desarrollando desde hace varios años, estamos intentando llegar a la población civil y a otras instituciones del Estado como, por ejemplo, el Ministerio de Educación, escuelas y colegios, etc. En estos casos, sí que hay una serie de indicadores que sería muy útil que fuesen públicos para hacerlos  accesibles a las personas a las que les pudiese interesar.

Foto: Juan Romero-Luis.

Entrevistas relacionadas:

Voces: Itzamá López Yáñez

/** Ajustando el ancho de columna en tamaño Desktop @media (min-width: 981px) { .et_pb_gutters3 .et_pb_column_1_2, .et_pb_gutters3.et_pb_row .et_pb_column_1_2 { width: 62.25%; } .et_pb_gutters3 .et_pb_column, .et_pb_gutters3.et_pb_row .et_pb_column { margin-right: 0;...

Voces: Dan Casas Guix

/** Ajustando el ancho de columna en tamaño Desktop @media (min-width: 981px) { .et_pb_gutters3 .et_pb_column_1_2, .et_pb_gutters3.et_pb_row .et_pb_column_1_2 { width: 62.25%; } .et_pb_gutters3 .et_pb_column, .et_pb_gutters3.et_pb_row .et_pb_column { margin-right: 0;...

Voces: Santiago Gómez Ruiz

/** Ajustando el ancho de columna en tamaño Desktop @media (min-width: 981px) { .et_pb_gutters3 .et_pb_column_1_2, .et_pb_gutters3.et_pb_row .et_pb_column_1_2 { width: 62.25%; } .et_pb_gutters3 .et_pb_column, .et_pb_gutters3.et_pb_row .et_pb_column { margin-right: 0;...

Voces: Francisco José García Gómez y José Luis Carreño

/** Ajustando el ancho de columna en tamaño Desktop @media (min-width: 981px) { .et_pb_gutters3 .et_pb_column_1_2, .et_pb_gutters3.et_pb_row .et_pb_column_1_2 { width: 62.25%; } .et_pb_gutters3 .et_pb_column, .et_pb_gutters3.et_pb_row .et_pb_column { margin-right: 0;...

Voces: Exuperio Díez Tejedor

/** Ajustando el ancho de columna en tamaño Desktop @media (min-width: 981px) { .et_pb_gutters3 .et_pb_column_1_2, .et_pb_gutters3.et_pb_row .et_pb_column_1_2 { width: 62.25%; } .et_pb_gutters3 .et_pb_column, .et_pb_gutters3.et_pb_row .et_pb_column { margin-right: 0;...

Voces: Ricardo Vaca Berdayes

/** Ajustando el ancho de columna en tamaño Desktop @media (min-width: 981px) { .et_pb_gutters3 .et_pb_column_1_2, .et_pb_gutters3.et_pb_row .et_pb_column_1_2 { width: 62.25%; } .et_pb_gutters3 .et_pb_column, .et_pb_gutters3.et_pb_row .et_pb_column { margin-right: 0;...

Voces: Miguel Ángel Alario y Franco

/** Ajustando el ancho de columna en tamaño Desktop @media (min-width: 981px) { .et_pb_gutters3 .et_pb_column_1_2, .et_pb_gutters3.et_pb_row .et_pb_column_1_2 { width: 62.25%; } .et_pb_gutters3 .et_pb_column, .et_pb_gutters3.et_pb_row .et_pb_column { margin-right: 0;...

Voces: Hipólito Vivar Zurita

/** Ajustando el ancho de columna en tamaño Desktop @media (min-width: 981px) { .et_pb_gutters3 .et_pb_column_1_2, .et_pb_gutters3.et_pb_row .et_pb_column_1_2 { width: 62.25%; } .et_pb_gutters3 .et_pb_column, .et_pb_gutters3.et_pb_row .et_pb_column { margin-right: 0;...

Voces: Jose Julián Garde

/** Ajustando el ancho de columna en tamaño Desktop @media (min-width: 981px) { .et_pb_gutters3 .et_pb_column_1_2, .et_pb_gutters3.et_pb_row .et_pb_column_1_2 { width: 62.25%; } .et_pb_gutters3 .et_pb_column, .et_pb_gutters3.et_pb_row .et_pb_column { margin-right: 0;...

Voces: Ángel Gil de Miguel

/** Ajustando el ancho de columna en tamaño Desktop @media (min-width: 981px) { .et_pb_gutters3 .et_pb_column_1_2, .et_pb_gutters3.et_pb_row .et_pb_column_1_2 { width: 62.25%; } .et_pb_gutters3 .et_pb_column, .et_pb_gutters3.et_pb_row .et_pb_column { margin-right: 0;...

Share This