Aprende a crear infografías para comunicar ciencia

Las infografías son un formato innovador para difundir ciencia, pero ¿Sabes qué proceso seguir para su elaboración?

por | Mar 8, 2022

Actualmente, nuevos formatos se están incorporando a la diseminación del conocimiento científico en los medios tradicionales, en las revistas científicas y en nuevos canales digitales como las redes sociales (Twitter, Instagram o Linkedin). En este post descubrirás y aprenderás cuál es el proceso de elaboración de una infografía para comunicar ciencia.

Comunicar la ciencia es más importante que nunca. La transferencia del conocimiento científico es fundamental para el avance y la progresión social. Los investigadores tienen la responsabilidad de comunicar los hallazgos de sus investigaciones, desde su inicio hasta el final. Para ello deben apoyarse en equipos de comunicación especializados que les ayuden a incorporar formatos innovadores que cumplan criterios tanto estéticos como informativos.

El ser humano es visual. El cerebro es capaz de procesar hasta 60.000 veces más rápido una imagen que un texto (Social Media Marketing, 2014). Por ese motivo, la integración de formatos visuales y gráficos puede contribuir a la difusión de la ciencia de manera creativa llegando a nuevos públicos por canales alternativos al artículo científico. Sin embargo, la integración de estos formatos requiere seguir un proceso ordenado para garantizar que el producto final recoja los hallazgos y conclusiones del contenido científico a transmitir. Así, el proceso de elaboración de una infografía no es aleatorio, requiere colaboración entre científicos y comunicadores para conseguir un producto final de calidad. Divulgar ciencia requiere un trabajo basado en un proceso pausado, detenido y sobretodo, pensado (Jaén, 2015).

Consideraciones previas

Antes de conocer cuáles son los pasos que debemos seguir para crear una infografía, debemos tener en cuenta las siguientes consideraciones:

  • Apóyate en el equipo científico. El conocimiento especializado requiere profesionalización. Los científicos conocen en detalle los procesos, los métodos, y los resultados empleados en sus investigaciones, por ese motivo, debemos consultarles para que nos ayuden a entender el conocimiento especializado y verifiquen que el contenido a transmitir cumple con los objetivos de los estudios.
  • Inspírate en otros medios. Actualmente numerosos medios de comunicación emplean formatos visuales para transmitir información técnica. Medios de comunicación tradicionales como elDiario.es, El Mundo incorporan estos formatos para acompañar a noticias con contenido complejo. Revistas científicas especializadas en el ámbito de la comunicación y educación como “Comunicar” o “Journal of New Approchaes in Educational Research” incorporan estos formatos acompañando a los manuscritos publicados.
  • Aspectos estilísticos. Durante todo el proceso creativo se debe cuidar el diseño para lograr un producto atractivo que conmueva visualmente al receptor. Para conseguirlo se debe tener en cuenta la selección de las fuentes, el diseño y tamaño de las formas, la elección de los colores y la armonía y sintonía en el resultado final.

Procedimiento de elaboración

En el siguiente interactivo se incluyen las fases, descritas a continuación, para elaborar una infografía:

Procedimiento de elaboración de una infografía. Fuente: elaboración propia.

  • Estudio de la información. Todo se puede comunicar y por ese motivo en un primer momento es determinante detenerse y analizar que contenido queremos transmitir. Hay temáticas complejas que requieren la participación de investigadores para clarificar conceptos, así la colaboración entre comunicadores y científicos es necesaria durante todo el proceso para evitar errores en la representación de la información.
  • Creación del contenido. Una vez hayamos identificado qué es lo que vamos a transmitir, debemos definir el estilo a emplear y comenzar el proceso de conceptualización. Conceptualizar implica buscar representaciones visuales (imágenes, formas, o gráficos) que describan un concepto de la información a transmitir. Por ejemplo:

En la anterior entrada, se desglosaba un listado de las aplicaciones más útiles para crear infografías, destacando Canva, Piktochart, Infogram, Genially y Flourish. A continuación, se incluye un vídeo en el que se explica cómo generar una infografía científica con Canva:

  • Verificación. Es un requisito fundamental tras elaborar la infografía verificarla en dos sentidos. En primer lugar, una verificación informativa con el equipo científico para corroborar que se ajusta al contenido a transmitir. En segundo lugar, una verificación estilística con el equipo de comunicación para comprobar que se ajusta al estilo y formato decidido. Una infografía puede sufrir numerosas transformaciones tras su creación, por lo que no debemos pensar que el primer diseño es el final y estar abierto a posibles modificaciones.
  • Publicación. Una vez aprobada solo queda publicarla. En ese sentido incluir infografías científicas en internet encajan perfectamente ya que los públicos se informan mayoritariamente a través de este medio, especialmente a través de las redes sociales, medios digitales generalistas y medios digitales especializados (Alvarez Garcia, 2019).

Las infografías son un formato innovador que ofrecen muchas posibilidades para comunicar ciencia. La comunidad científica debe ser capaz de aprovechar el valor añadido que aporta la imagen para maximizar la difusión de los resultados de las investigaciones y estimular el progreso social.

Referencias

  • Álvarez García, S. (2019) Medios para la comunicación científica ¿Cuáles son los más eficientes? https://bit.ly/3Cbkqhn
  • Jaén, I. (2015) La Divulgación Científica a través de Infografías didácticas https://bit.ly/3pBN4mw
  • Social Media Marketing (2014). El poder de la imagen ¿Por qué el contenido visual nos atrae tanto? https://bit.ly/3sCJb2F

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La ciencia de datos mejora las estrategias de comunicación digital

La ciencia de datos mejora las estrategias de comunicación digital

La Ciencia de Datos nos proporciona un conocimiento mucho más profundo y detallado que el que puede obtenerse recurriendo a soluciones estándar de monitorización de redes sociales. Esto nos permite optimizar al máximo nuestras estrategias de comunicación digital.

La Ciencia de Datos es un campo interdisciplinar en el que confluyen diferentes sistemas científicos y métodos de análisis, con el fin de extraer el conocimiento subyacente en grandes conjuntos de datos, para en última instancia comprender mejor ciertos fenómenos sociales (Martinez et al., 2021). La Ciencia de Datos da cabida, además, a un amplio abanico de técnicas procedentes de dominios como el de las matemáticas, la estadística, la informática, o las ciencias de la computación. Y, lo más importante, es susceptible de ser aplicada para el análisis y resolución de problemas en multitud de contextos.

Tanto es así, que en los últimos años esta disciplina ha ganado relevancia hasta el punto de dar lugar a un nuevo perfil profesional altamente demandado, el de Científico de Datos o Data Scientist (Davenport & Patil, 2012). Este puesto, cada vez más habitual en organizaciones de todo tipo, es ocupado por profesionales con una elevada capacidad analítica, ciertos conocimientos de consultoría, y que además suelen dominar técnicas de minería de datos, machine learning, o deep learning, entre otras.

LOS MEDIOS SOCIALES Y LA CIENCIA DE DATOS

En la actualidad, los medios sociales presentan, probablemente, el mayor repositorio de datos a nivel global. Plataformas como Facebook, Twitter, o Instagram aglutinan cada día millones de interacciones, registrando cada una de ellas. Esto genera ingentes volúmenes de información apta para el análisis.

En este sentido, son muchas las empresas que han diseñado soluciones para ayudarnos en el análisis de estos datos. Algunos ejemplos son los de Socialbakers, SproutSocial, Talkwalker, o Twitonomy. Estas, y otras plataformas, nos brindan la posibilidad de analizar diferentes indicadores empleando una interfaz web sencilla y amigable, y lo hacen a costes al alcance de cualquier bolsillo. Aquí los indicadores susceptibles de monitorización dependerán, del proveedor, por un lado, y de los datos registrados y compartidos por cada red social a través de su API (Application Programming Interface), por otro. Estos indicadores van desde el número de me gusta recibidos, a las horas y días de publicación, pasando por el promedio de veces que se comparte un contenido.

Redes sociales en teléfono móvil
Los medios sociales pueden ser comprendidos de una manera más profunda gracias a la Ciencia de Datos.

Sin embargo, los análisis presentados por estos proveedores son, en la mayoría de los casos, superficiales y meramente descriptivos. Por consiguiente, si bien resultaran esclarecedores, también pueden antojarse insuficientes cuando nuestro propósito es optimizar al máximo nuestras estrategias de comunicación digital.

Aquí, es donde entra la Ciencia de Datos. Las técnicas agrupadas bajo esta denominación nos permiten extraer un conocimiento mucho más profundo y detallado de la información recogida en medios sociales (Saura, 2021). Así, por ejemplo, si una solución como Twitonomy podría mostrarnos el promedio de veces que se comparte un Tweet; empleando técnicas de Ciencia de Datos podríamos conocer en qué medida el uso de hashtag, enlaces, menciones, emoticonos, o imágenes en formato GIF, inciden en el hecho de que ese Tweet sea compartido. Esto es, empleando técnicas de Ciencia de Datos —no demasiado complejas— podríamos llegar, por ejemplo, a una ecuación capaz de explicar el fenómeno de la difusión de una publicación como la siguiente:

Difusión del contenido a través de la función compartir = 1,4 hashtag + 0,1 enlaces + 1,6 menciones + 0,9 emoticonos + 2,8 imágenes en formato GIF

Esto nos permitiría tener una visión certera de los componentes del Tweet que inciden en la difusión de su contenido. De esta forma, podríamos afirmar que los enlaces tienen escasa influencia a la hora de que el contenido sea compartido o no. Y de igual manera, podríamos señalar que la incidencia del uso de imágenes GIF, en nuestros mensajes, es el doble de importante que el uso de hashtag.

LA OPTIMIZACION DE LAS ESTRATEGIAS DE COMUNICACIÓN DIGITAL

Considerando todo lo anterior, resulta evidente que la utilización de la Ciencia de Datos nos proporciona un conocimiento mucho más profundo y detallado que el que, a priori, puede obtenerse de soluciones de monitorización de medios sociales como las mencionadas con anterioridad.

Esto requiere un trabajo adicional, sí, pero nos permite una mejor optimización de nuestras estrategias de comunicación en redes sociales. La Ciencia de Datos, por tanto, permite a organizaciones e instituciones de muy diversa índole mejorar la eficiencia de sus acciones en el medio digital. Así, de igual manera que una empresa o marca puede incrementar los accesos a su portal de e-commerce, un colectivo de investigadores puede mejorar la forma en la que se divulgan los resultados de sus proyectos en el conjunto de la sociedad a través de estas plataformas.

El potencial de comunicación de las redes sociales como altavoz para cualquier tipo de mensaje esta fuera de toda duda, y en este contexto la aplicación de la Ciencia de Datos se convierte en el aliado perfecto para optimizar nuestras estrategias de comunicación en esta esfera digital.

REFERENCIAS

Davenport, T. H., & Patil, D. J. (2012). Data Scientist: The Sexiest Job of the 21st Century. Harvard Business Review, 90(10), 70–76. https://www.hbs.edu/faculty/Pages/item.aspx?num=43110

Martinez, I., Viles, E., & G. Olaizola, I. (2021). Data Science Methodologies: Current Challenges and Future Approaches. Big Data Research, 24, 100183. https://doi.org/10.1016/J.BDR.2020.100183

Saura, J. R. (2021). Using Data Sciences in Digital Marketing: Framework, methods, and performance metrics. Journal of Innovation and Knowledge, 6(2), 92–102. https://doi.org/10.1016/j.jik.2020.08.001

Hablar claro, comunicar eficientemente, confiar en la ciencia

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Hacer comunicación no es fácil…, o que se lo digan al “vecino del alcalde” que suele tomar una “cap of café con leche en la plaza mayor” y cuyo plato “imbatible” es el “chuletón al punto”. Escoger nuestras palabras a la hora de transmitir información, en política o cuando hablamos sobre ciencia, es crucial para evitar que se genere el efecto contrario que deseamos para ese mensaje. Aunque son muchos factores los que intervienen en la comunicación, y el emisor no controla todos, podemos hacer las cosas algo mejor si hay voluntad de ello.

Este post habla de hablar claro. Hoy rescato la Guía de Comunicación Clara que está concebida para mejorar la comunicación de las empresas de la Administración y privadas, para promover una comunicación que “el público pueda entender y usar sin dificultades”. Esta metodología, promovida en España por Prodigioso Volcán y concebida por Estrella Montolío y Mario Tascón, toma fuerza en algunas comunidades españolas, como la de Madrid o la de Navarra, que la están promoviendo en sus administraciones.

Los 9 pasos de la Comunicación Clara. Fuente: comunicacionclara.com

¿Podemos aplicar la comunicación clara a una acción de comunicación científica?

El planteamiento que propone la Guía de Comunicación Clara recuerda a la metodología User Centered Design, pero pretende ir más allá. Si bien esta última se centran en el diseño y la usabilidad del producto comunicativo, la Guía de Comunicación Clara aporta un aspecto diferencial muy interesante que se podría resumir con que la prioridad es que “la gente se quede con la copla a la primera”. Por eso la guía se centra en la adecuación del mensaje al público, teniendo en cuenta una correcta combinación entre el lenguaje verbal claro y fácil y el uso adecuado (y profesional) del lenguaje visual. En otras palabras, un equilibrio entre el contenido y forma para que el mensaje llegue a la primera. Pero ¿qué lenguaje, frases, palabras, conceptos, formas o colores son los correctos? Eso lo determina la “persona usuaria”.

Entender al usuario, lo primero

Para mí, es el primer paso (una vez tienes claros tus objetivos) es investigar sobre el público al que te quieres dirigir. Si bien la Guía de Comunicación Clara no entra en detalle sobre técnicas para conocer mejor a tu público objetivo, en Ciberimaginario también creemos que situar esta fase al inicio de la planificación aumenta la eficacia comunicativa. Conocer a tu público va a determinar qué características ha de tener ese contenido (por ejemplo, el nivel de complejidad) y además va a determinar la forma y los canales de esa comunicación. El trabajo que está realizando Jennifer García Carrizo, miembro del grupo Ciberimaginario, en el marco del proyecto LongCOVID es un buen ejemplo de cómo tener en cuenta a tu público antes de realizar una acción comunicativa de índole científica.

Además, las ventajas de comunicar con claridad repercuten directamente en el usuario final:

Ventajas de la comunicación clara. Fuente: comunicacionclara.com

Conclusión

La comunicación clara parece tener mucho que aportar en el ámbito de la comunicación científica. Aplicar esta metodología puede mejorar las acciones de comunicación de índole científica, sin duda. No obstante, el reto para los que hacemos investigación en comunicación científica está en mejorar los procesos de producción ya que la complejidad de esta propuesta no es trivial, ni barata. Involucra a muchos profesionales expertos en el lenguaje textual y visual, diseñadores gráficos, web, de usabilidad o experiencia de usuario, además de expertos que sepan utilizar adecuadamente lenguajes de cada ámbito, como el médico y de la salud, por ejemplo.

Os dejo aquí el manual completo para que podáis profundizar sobre el tema:


Referencias

Comprender las necesidades de los afectados por LongCovid para informar mejor

Comprender las necesidades de los afectados por LongCovid para informar mejor

El grupo de investigación Ciberimaginario entrevista a personas afectadas por COVID-19 persistente para comprender sus necesidades vinculadas a la información disponible en los medios de comunicación digitales españoles. Para ello, se encuentra desarrollando entrevistas telefónicas con pacientes afectados. En ellas se les pregunta sobre qué tipo de información buscan, cuándo la buscan, dónde, quiénes son sus referentes a nivel informativo y cómo se informan.

El proyecto longcovid.eu

Hace unas semanas, y en el marco del proyecto Long-Covid EXP-CM, comenzamos a trabajar en el desarrollo de entrevistas a personas afectadas por el Covid Persistente.

El objetivo que se persigue con el proyecto es analizar la evolución de los síntomas post-Covid (Covid Persistente), realizar una caracterización clínica, molecular y genética de la enfermedad y profundizar en su tratamiento. Así, dentro del Subproyecto Número 11 – Discurso Mediático, el Grupo de Investigación de la Universidad Rey Juan Carlos, Ciberimaginario, pretende caracterizar el discurso mediático que se hace, especialmente en medios digitales españoles, sobre el COVID-19 persistente. Para ello, no solo es importante considerar qué ocurre en las redes sociales y en la prensa digital, sino que es necesario analizar todo el espectro de comunicación que se da en Internet.

Además de la caracterización del discurso mediático, Ciberimaginario elaborará una guía que facilite la comunicación de la enfermedad a las personas afectadas y a la sociedad en general. Esta guía favorecerá la visibilización del Long Covid, pero, para ello, es necesario que incluya las opiniones y reflexiones no solo de medios de comunicación y expertos en salud, sino también de aquellos/as que lo sufren, pues el testimonio de las personas afectadas es clave. Por ello, y para poder entender sus necesidades, durante el mes de mayo y junio estamos desarrollando entrevistas telefónicas de entre 5 y 15 minutos con los y las pacientes afectados/as. Todas las entrevistas son grabadas para poder ser analizadas, aunque los datos recogidos son anonimizados y se tratan siguiendo lo contemplado en el Reglamento Europeo General de Protección de Datos 2016/679.  Esto permite que los/as pacientes puedan expresarse con total libertad y confianza sobre las necesidades vinculadas a la información.

entrevistas a personas afectadas por long covid

La entrevista se ha estructurado en función de 5 variables, que recogen información sobre los cinco elementos clave del proceso de comunicación: de qué se informa, cuándo, dónde, quién informa y cómo se informa.

Así, en dichas entrevistas, se pregunta por el tipo de información que las personas afectadas buscan en sobre COVID-19 persistente y sobre aquella que les gustaría encontrar en los medios de comunicación. Igualmente, se pregunta sobre el momento del día, motivación y/o situación que les lleva a realizar la búsqueda de información y los lugares donde la buscan, así como aquellos lugares donde idealmente les gustaría encontrar la información. También se hace hincapié en la necesidad de comprender quiénes son sus prescriptores cuando se trata de hablar de COVID-19 persistente, es decir, a quién suelen acudir para pedir información sobre cómo evaluar la fiabilidad y veracidad de las fuentes de  información. Finalmente, se les pregunta sobre su preferencia a la hora de buscar o recibir información sobre Long Covid y se finaliza la entrevista invitando al participante a añadir aquellos aspectos que considera relevantes en lo que a la información sobre COVID-19 persistente se refiere.

Variables y preguntas de las entrevistas realizadas a personas afectadas por Covid persistente.

De tal forma, a través de estas 9 preguntas se pretende analizar cuáles son las necesidades informativas de los pacientes, así como identificar patrones, intereses y deseos de estos. La información obtenida, junto con otros datos recogidos a lo largo de todo el proyecto, facilitarán la elaboración de una guía comunicativa sobre COVID-19 persistente. Esta guía será puesta a disposición a través de la web del proyecto a finales de año y buscará facilitar una información más oportuna en los medios de comunicación españoles.

Photovoice: empoderamiento a través de la fotografía

Photovoice: empoderamiento a través de la fotografía

Las ciencias sociales necesitan mecanismos que garanticen lecturas de la realidad: la labor interpretativa del investigador/a es un hecho y la subjetividad existe, nos circunda y debemos aceptarla como parte del proceso, sin embargo, el método científico propio de estas ciencias nos garantiza rigor y datos fiables.

La técnica cualitativa Photovoice es capaz de sumergirse en lo más profundo de la esencia social, de modo silencioso, regalando información relativa y dotando así de enorme valor a las consecuencias que de este tipo de herramientas se extrae; por otro lado, es necesaria una revisión educativa capaz de abrirse a cambios metodológicos que vienen acompañados de rigor científico y de agentes de máxima profesionalización involucrados en abordar el futuro de la Educación.

El creador de la pedagogía crítica, Paulo Freire, junto con la teoría feminista y la fotografía documental establecen un claro punto de mira que pretende empoderar grupos sociales que jamás han tenido la mínima oportunidad de expresar su modo de vida, sus inquietudes o necesidades. A través de un experimento denominado Photovoice, que nace de esta misma perspectiva, los participantes van a generar no meras imágenes sino más bien documentos gráficos necesarios para expresar sus perspectivas como actores involucrados en la problemática a estudiar (Wang C, Burris MA. 1997). Esta tipología fotográfica hoy se considera para el estudio y entendimiento de las ciencias sociales, principalmente, y nosotros hemos decidido recurrir a ella para ofrecérsela a futuros docentes responsables, con pensamiento crítico y con inquietudes integradoras dentro de la comunidad.

A pesar de tratarse de una técnica cualitativa tan focalizada en asuntos de trascendencia social, en realidad, contiene una transversalidad evidente: cualquier acción es posible y por ello esta vez fue el tratamiento del cambio climático en los jóvenes universitarios aquello que nos acercó la herramienta y nos dotó de información relevante capaz de generar diálogo que, es otro de los fines que persigue Photovoice. (Vergara, A., Peña, M., Chávez, P. & Vergara, E., 2015).

Históricamente, la imagen fotográfica evidencia realidades físicas de cualquier naturaleza, es decir, dota de información visual. El fin último reside en la fortaleza del contenido del proyecto y en el espacio de reflexión que de forma intrínseca surgirá en varias de las fases que durante su desarrollo se llevarán a cabo.

Espacio de reflexión

La herramienta cualitativa que pretende estudiar la vivencia del fenómeno del cambio climático en grupo de jóvenes estudiantes es necesario plantearla desde el orden y el rigor metodológico, es decir, trazando las líneas de actuación: (Fase 1) es fundamental establecer el grupo de trabajo, nunca individual y siempre en torno a los 7-10 componentes. Aquí se pretende asegurar un primer impacto reflexivo grupal en torno a la introducción al concepto Photovoice; (Fase 2) se procede a la captura de las imágenes teniendo en cuenta que el objetivo de la actividad es la creación de un mapa visual donde se representará, en este caso, el cambio climático con imágenes y con un breve texto de carácter connotativo y no descriptivo de las mismas; (Fase 3) el proceso de gestión y selección de las 10 imágenes con mayor capacidad de impacto y mejor didáctica sobre la temática elegida; (Fase 4) todos los trabajos se presentan a través de una exposición explicativa y descriptiva de todo el proceso vivido por el grupo (elaboración de una menoría final grupal); (Fase 5) en la fase final se realizan los grupos de discusión utilizando el modelo de ficha propuesto por PHOTOVOICE: SHOWED (Seen, Happening, Our, Why, Educate, Do).

Proyecto real

El proyecto Photovoice realizado y enmarcado en el grupo Ciberimaginario, hizo confluir la educación mediática, la alfabetizacion digital y la fotografía cooperativa. Consistió en una metodología de investigación participativa (M.I.P) en la que a través de la fotografía documental se fomentaron las acciones en la Comunidad, generando de este modo una investigación para la intervención social. La técnica Photovoice fue considerada más un proceso que una técnica.

La emergencia climática fue el punto de arranque para mostrar el funcionamiento de la herramienta cualitativa a los estudiantes universitarios del Grado en Educación Infantil y Primaria. Y considerando que serán los educadores del futuro ¿por qué no dotarles con alternativas pedagógicas que ayuden a generar el cambio?. Los alumnos y alumnas se convirtieron en sus propios objetos de estudio y entendieron los pasos para llegar a la conciencia crítica derivada de una acción muy concreta y aceptada por los métodos de investigación.

En concreto, fueron 52 grupos de trabajo los que abordaron el asunto, se formaron acerca del cambio climático, establecieron líneas conceptuales y estéticas, presentaron sus propuestas y, sobre todo, generaron dos aspectos muy valiosos: espacio de reflexión y un proyecto fotográfico con capacidad de diálogo.

Resultados y reflexión

La última fase consistió en el análisis de los datos obtenidos. Para ello nos aseguramos de registrar en formato video las sesiones posteriores a la captura y presentación de las 10 fotografías escogidas en las que deberían cumplimentar el documento SHOWED (Seen, Happening, Our, Why, Educate, Do). Este último contenía una serie de preguntas relativas al ejercicio y además de realizar un análisis del contenido sí que era de enorme relevancia obtener no solo comentarios escritos sino también las reacciones y debates que se suscitaron por parte de los componentes.

De los grupos de discusión y de los trabajos realizados evaluamos el poder de la imagen como gran disparador de emociones y reflexiones que no están presentes en el discurso textual y además el poder de una herramienta como Photovoice para empoderar a los actores sobre la problemática tratada.

Segunda fase, 2022. Experimento Photovoice.

La herramienta Photovoice posee una esencia de carácter absolutamente social. Tras nuestra experiencia con alrededor de 500 estudiantes de primer curso universitario se generó pensamiento crítico respecto al cambio climático y se materializaron los conceptos para acompañar a la acción. La importancia del cambio individual para llegar al grupal fue una de las conclusiones halladas y consensuada por los sujetos tras establecer el espacio de diálogo. Sin duda, la utilización del recurso fotográfico como herramienta pedagógica puede significar un catalizador para movilizar y alcanzar la resolución de problemas.

Referencias

  • Vergara, A., Peña, M., Chávez, P. & Vergara, E. (2015). Los niños como sujetos sociales: El aporte de los Nuevos Estudios Sociales de la infancia y el Análisis Crítico del Discurso. Psicoperspectivas, 14(1), 55-65. Recuperado desde http://www. psicoperspectivas.cl doi:10.5027/PSICOPERSPECTIVAS-VOL14-ISSUE1-FULLTEXT-544
  • Wang C, Burris MA. 1997 Photovoice: concept, methodology, and use for participatory needs assessment. Heal Educ

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