¿Por dónde empiezo? Fórmulas infalibles para iniciar un vídeo científico (y II)

¿Qué técnicas narrativas se pueden emplear para iniciar un vídeo científico? ¿Cuáles son las fórmulas más eficaces para captar el interés y enganchar al espectador?

por | Feb 1, 2022

En esta segunda parte se analizan otras cuatro formas de empezar un vídeo científico para atrapar la atención del espectador e implicarle activamente en el relato. Además, se explica cómo combinar varias de estas técnicas de storytelling para lograr un efecto aún mayor en el usuario a la hora de disfrutar de la ciencia a través de obras audiovisuales compartidas en canales especializados de YouTube.

En la primera entrega de este estudio en el Blog se vio la necesidad que tiene el vídeo científico de conectar con el usuario desde los primeros segundos de reproducción. Esos comienzos resultan fundamentales para crear expectativas, despertar la curiosidad, interpelar al destinatario o poner de relieve la calidad del producto. A las cuatro técnicas descritas anteriormente –interrogación, enumeración, historia y conversación–, se añaden ahora otras cuatro maneras básicas de dar inicio al relato: temática, refutación, experimento y final.

Temática

Modalidad de comienzo en la que, simplemente, se da a conocer de forma breve y concisa el tema o asunto del vídeo. Este inicio es recomendable cuando el propio contenido del vídeo presenta unas cualidades intrínsecas: se trata de un material interesante, con un enfoque original, que resulta desde el principio atractivo y útil. Si el contenido en sí mismo es valioso para el espectador, sencillamente hay que permitir, sin más dilación, que empiece a desplegarse en la pantalla. Esta tipología de introducciones suele acompañarse de imágenes y sonidos que muestran la temática de forma sucinta y directa, refrendada por una estética audiovisual pertinente y sugerente.

Sin embargo, si el tema no se encuentra claramente definido, se percibe como excesivamente complejo o la perspectiva adoptada resulta muy manida o , empezar el vídeo meramente destacando el contenido puede no ser la forma más adecuada de despertar el interés del usuario habitual. En ese caso, se recomienda completar este tipo de comienzo con otras técnicas que interpelen de manera más directa al espectador y demanden su colaboración activa como, por ejemplo, introduciendo un “montaje paralelo” de varios temas: se articulan dos o más líneas de contenido que van avanzando alternativamente durante el desarrollo del vídeo, como si fueran las subtramas de una serie de televisión que van desarrollándose a la vez.

Un tema atrayente y un enfoque creativo son garantías de un arranque de vídeo interesante y original.

Refutación

Modelo básico de problema-solución de muchas obras audiovisuales se manifiesta en este tipo de recursos científicos como una proposición inicial en negativo a la que se opone el contenido del vídeo. Así, se comienza enunciando un bulo, desmontando un mito o subrayando cómo NO realizar un procedimiento. Es decir, se busca destacar el conflicto, el contraste, la radical antítesis que existe entre una idea equivocada preconcebida y el revelador contenido del vídeo que va a despejar a continuación esa duda, subsanar ese error o formular nuevas preguntas y consideraciones sobre el problema.

La fuerza expresiva de este tipo de inicio es muy manifiesta porque se hace partícipe al espectador, incluso en el plano emocional, de un cambio, de un importante salto cualitativo: de una mentira más o menos extendida, del desconocimiento o desinformación general, se pasará en unos instantes a descubrir lo correcto, lo verdadero, lo científico. Si el vídeo empezara directamente con esta segunda parte –solución–, sin contraponerse a una primera parte –problema– se perdería el atractivo narrativo que ofrece todo conflicto dramático cuando confronta dos términos opuestos: lo que la gente piensa contra lo que realmente es; lo inútil contra lo útil; lo viejo contra lo nuevo, etc.

¡Así NO! Combatir bulos o desmontar mitos genera emocionantes conflictos dialécticos

Experimento

Empezar con una práctica, un ensayo o una demostración en laboratorio genera de inmediato curiosidad en el espectador, que querrá inevitablemente comprobar cómo se produce, desarrolla y concluye dicho proceso. Se trata de un tipo de comienzo con una dosis importante de acción y una realización muy visual, muy dinámica. Desde el principio, el usuario ya se encuentra inmerso en la aventura que supone emprender un experimento con resultado desconocido.

En cierta medida, se está planteando al espectador un juego, como si acometer una prueba o un ejercicio científicos fuera un reto, una actividad lúdica propia de un concurso televisivo. ¿Qué resultado arrojará la tentativa? ¿Saldrá bien, saldrá mal? Los vídeos que comienzan de esta forma se aseguran la atención cautiva de la audiencia porque resulta más gratificante y emocionante seguir viendo cómo se completa el experimento que quedarse sin asistir a su desenlace.

Plantear un experimento al inicio entretiene e interroga al espectador: ¿Saldrá bien la tentativa? ¿Qué resultado ofrecerá?

Final

Otra forma muy extendida de dar inicio a un vídeo científico es hacerlo por su conclusión, por su desenlace. Resulta muy útil para piezas en las que quiere mostrarse un resultado u ofrecer en primer lugar la última etapa de un proceso clímax dramático–. Después de empezar con esa escena avanzada en el tiempo, se regresa al comienzo del relato y se descubre secuenciadamente cómo se ha conseguido llegar hasta ese preciso final mostrado anteriormente.

Se trata de aplicar las técnicas narrativas de flashback –viajar atrás en el tiempo– o de in medias res –empezar en medio del contenido, dejarlo inconcluso y volver igualmente a un tiempo anterior para saber cómo se ha llegado hasta ese punto culminante–, y su aplicación en experimentos, tutoriales o demostraciones paso a paso que requieran de un desarrollo pautado resulta muy apropiada para manejar libremente el tiempo narrativo y ofrecer un gancho inicial subyugante y emocionante.

Insertar al principio del vídeo una escena del clímax o del final genera curiosidad y tensión dramática.

Los ocho tipos básicos de comienzos para vídeo científico que hemos visto se pueden combinar entre ellos, dando lugar a introducciones muy impactantes e inspiradoras a las que resulta muy difícil sustraerse como espectadores. ¿Quién puede resistirse a una buena historia o a una pregunta intrigante que exija respuesta? ¿Cómo no disfrutar del resultado de un apasionante experimento o cómo impedimos que un tema subyugante o un enfoque novedoso nos arrastre hasta el final? Disfrutando de la increíble calidad de los vídeos científicos en YouTube, los amantes del conocimiento no podemos dejar de acordarnos de la famosa máxima de Platón: “El comienzo es la parte más importante del trabajo”.

REFERENCIAS

• Ciencias de la Ciencia (2016). Inicio [Canal de YouTube]. Recuperado de http://youtube.com/channel/UCMsV0e2CLuzL7TyngBKvRTQ

• Quantum Fracture (2012). Inicio [Canal de YouTube]. Recuperado de http://youtube.com/channel/UCbdSYaPD-lr1kW27UJuk8Pw

• AsapScience (2012). Inicio [Canal de YouTube]. Recuperado de http://youtube.com/channel/UCC552Sd-3nyi_tk2BudLUzA

• Smarter Every Day (2006). Inicio [Canal de YouTube]. Recuperado de http://youtube.com/channel/UC6107grRI4m0o2-emgoDnAA

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La ciencia de datos mejora las estrategias de comunicación digital

La ciencia de datos mejora las estrategias de comunicación digital

La Ciencia de Datos nos proporciona un conocimiento mucho más profundo y detallado que el que puede obtenerse recurriendo a soluciones estándar de monitorización de redes sociales. Esto nos permite optimizar al máximo nuestras estrategias de comunicación digital.

La Ciencia de Datos es un campo interdisciplinar en el que confluyen diferentes sistemas científicos y métodos de análisis, con el fin de extraer el conocimiento subyacente en grandes conjuntos de datos, para en última instancia comprender mejor ciertos fenómenos sociales (Martinez et al., 2021). La Ciencia de Datos da cabida, además, a un amplio abanico de técnicas procedentes de dominios como el de las matemáticas, la estadística, la informática, o las ciencias de la computación. Y, lo más importante, es susceptible de ser aplicada para el análisis y resolución de problemas en multitud de contextos.

Tanto es así, que en los últimos años esta disciplina ha ganado relevancia hasta el punto de dar lugar a un nuevo perfil profesional altamente demandado, el de Científico de Datos o Data Scientist (Davenport & Patil, 2012). Este puesto, cada vez más habitual en organizaciones de todo tipo, es ocupado por profesionales con una elevada capacidad analítica, ciertos conocimientos de consultoría, y que además suelen dominar técnicas de minería de datos, machine learning, o deep learning, entre otras.

LOS MEDIOS SOCIALES Y LA CIENCIA DE DATOS

En la actualidad, los medios sociales presentan, probablemente, el mayor repositorio de datos a nivel global. Plataformas como Facebook, Twitter, o Instagram aglutinan cada día millones de interacciones, registrando cada una de ellas. Esto genera ingentes volúmenes de información apta para el análisis.

En este sentido, son muchas las empresas que han diseñado soluciones para ayudarnos en el análisis de estos datos. Algunos ejemplos son los de Socialbakers, SproutSocial, Talkwalker, o Twitonomy. Estas, y otras plataformas, nos brindan la posibilidad de analizar diferentes indicadores empleando una interfaz web sencilla y amigable, y lo hacen a costes al alcance de cualquier bolsillo. Aquí los indicadores susceptibles de monitorización dependerán, del proveedor, por un lado, y de los datos registrados y compartidos por cada red social a través de su API (Application Programming Interface), por otro. Estos indicadores van desde el número de me gusta recibidos, a las horas y días de publicación, pasando por el promedio de veces que se comparte un contenido.

Redes sociales en teléfono móvil
Los medios sociales pueden ser comprendidos de una manera más profunda gracias a la Ciencia de Datos.

Sin embargo, los análisis presentados por estos proveedores son, en la mayoría de los casos, superficiales y meramente descriptivos. Por consiguiente, si bien resultaran esclarecedores, también pueden antojarse insuficientes cuando nuestro propósito es optimizar al máximo nuestras estrategias de comunicación digital.

Aquí, es donde entra la Ciencia de Datos. Las técnicas agrupadas bajo esta denominación nos permiten extraer un conocimiento mucho más profundo y detallado de la información recogida en medios sociales (Saura, 2021). Así, por ejemplo, si una solución como Twitonomy podría mostrarnos el promedio de veces que se comparte un Tweet; empleando técnicas de Ciencia de Datos podríamos conocer en qué medida el uso de hashtag, enlaces, menciones, emoticonos, o imágenes en formato GIF, inciden en el hecho de que ese Tweet sea compartido. Esto es, empleando técnicas de Ciencia de Datos —no demasiado complejas— podríamos llegar, por ejemplo, a una ecuación capaz de explicar el fenómeno de la difusión de una publicación como la siguiente:

Difusión del contenido a través de la función compartir = 1,4 hashtag + 0,1 enlaces + 1,6 menciones + 0,9 emoticonos + 2,8 imágenes en formato GIF

Esto nos permitiría tener una visión certera de los componentes del Tweet que inciden en la difusión de su contenido. De esta forma, podríamos afirmar que los enlaces tienen escasa influencia a la hora de que el contenido sea compartido o no. Y de igual manera, podríamos señalar que la incidencia del uso de imágenes GIF, en nuestros mensajes, es el doble de importante que el uso de hashtag.

LA OPTIMIZACION DE LAS ESTRATEGIAS DE COMUNICACIÓN DIGITAL

Considerando todo lo anterior, resulta evidente que la utilización de la Ciencia de Datos nos proporciona un conocimiento mucho más profundo y detallado que el que, a priori, puede obtenerse de soluciones de monitorización de medios sociales como las mencionadas con anterioridad.

Esto requiere un trabajo adicional, sí, pero nos permite una mejor optimización de nuestras estrategias de comunicación en redes sociales. La Ciencia de Datos, por tanto, permite a organizaciones e instituciones de muy diversa índole mejorar la eficiencia de sus acciones en el medio digital. Así, de igual manera que una empresa o marca puede incrementar los accesos a su portal de e-commerce, un colectivo de investigadores puede mejorar la forma en la que se divulgan los resultados de sus proyectos en el conjunto de la sociedad a través de estas plataformas.

El potencial de comunicación de las redes sociales como altavoz para cualquier tipo de mensaje esta fuera de toda duda, y en este contexto la aplicación de la Ciencia de Datos se convierte en el aliado perfecto para optimizar nuestras estrategias de comunicación en esta esfera digital.

REFERENCIAS

Davenport, T. H., & Patil, D. J. (2012). Data Scientist: The Sexiest Job of the 21st Century. Harvard Business Review, 90(10), 70–76. https://www.hbs.edu/faculty/Pages/item.aspx?num=43110

Martinez, I., Viles, E., & G. Olaizola, I. (2021). Data Science Methodologies: Current Challenges and Future Approaches. Big Data Research, 24, 100183. https://doi.org/10.1016/J.BDR.2020.100183

Saura, J. R. (2021). Using Data Sciences in Digital Marketing: Framework, methods, and performance metrics. Journal of Innovation and Knowledge, 6(2), 92–102. https://doi.org/10.1016/j.jik.2020.08.001

Hablar claro, comunicar eficientemente, confiar en la ciencia

Hablar claro, comunicar eficientemente, confiar en la ciencia

Hacer comunicación no es fácil…, o que se lo digan al “vecino del alcalde” que suele tomar una “cap of café con leche en la plaza mayor” y cuyo plato “imbatible” es el “chuletón al punto”. Escoger nuestras palabras a la hora de transmitir información, en política o cuando hablamos sobre ciencia, es crucial para evitar que se genere el efecto contrario que deseamos para ese mensaje. Aunque son muchos factores los que intervienen en la comunicación, y el emisor no controla todos, podemos hacer las cosas algo mejor si hay voluntad de ello.

Este post habla de hablar claro. Hoy rescato la Guía de Comunicación Clara que está concebida para mejorar la comunicación de las empresas de la Administración y privadas, para promover una comunicación que “el público pueda entender y usar sin dificultades”. Esta metodología, promovida en España por Prodigioso Volcán y concebida por Estrella Montolío y Mario Tascón, toma fuerza en algunas comunidades españolas, como la de Madrid o la de Navarra, que la están promoviendo en sus administraciones.

Los 9 pasos de la Comunicación Clara. Fuente: comunicacionclara.com

¿Podemos aplicar la comunicación clara a una acción de comunicación científica?

El planteamiento que propone la Guía de Comunicación Clara recuerda a la metodología User Centered Design, pero pretende ir más allá. Si bien esta última se centran en el diseño y la usabilidad del producto comunicativo, la Guía de Comunicación Clara aporta un aspecto diferencial muy interesante que se podría resumir con que la prioridad es que “la gente se quede con la copla a la primera”. Por eso la guía se centra en la adecuación del mensaje al público, teniendo en cuenta una correcta combinación entre el lenguaje verbal claro y fácil y el uso adecuado (y profesional) del lenguaje visual. En otras palabras, un equilibrio entre el contenido y forma para que el mensaje llegue a la primera. Pero ¿qué lenguaje, frases, palabras, conceptos, formas o colores son los correctos? Eso lo determina la “persona usuaria”.

Entender al usuario, lo primero

Para mí, es el primer paso (una vez tienes claros tus objetivos) es investigar sobre el público al que te quieres dirigir. Si bien la Guía de Comunicación Clara no entra en detalle sobre técnicas para conocer mejor a tu público objetivo, en Ciberimaginario también creemos que situar esta fase al inicio de la planificación aumenta la eficacia comunicativa. Conocer a tu público va a determinar qué características ha de tener ese contenido (por ejemplo, el nivel de complejidad) y además va a determinar la forma y los canales de esa comunicación. El trabajo que está realizando Jennifer García Carrizo, miembro del grupo Ciberimaginario, en el marco del proyecto LongCOVID es un buen ejemplo de cómo tener en cuenta a tu público antes de realizar una acción comunicativa de índole científica.

Además, las ventajas de comunicar con claridad repercuten directamente en el usuario final:

Ventajas de la comunicación clara. Fuente: comunicacionclara.com

Conclusión

La comunicación clara parece tener mucho que aportar en el ámbito de la comunicación científica. Aplicar esta metodología puede mejorar las acciones de comunicación de índole científica, sin duda. No obstante, el reto para los que hacemos investigación en comunicación científica está en mejorar los procesos de producción ya que la complejidad de esta propuesta no es trivial, ni barata. Involucra a muchos profesionales expertos en el lenguaje textual y visual, diseñadores gráficos, web, de usabilidad o experiencia de usuario, además de expertos que sepan utilizar adecuadamente lenguajes de cada ámbito, como el médico y de la salud, por ejemplo.

Os dejo aquí el manual completo para que podáis profundizar sobre el tema:


Referencias

Comprender las necesidades de los afectados por LongCovid para informar mejor

Comprender las necesidades de los afectados por LongCovid para informar mejor

El grupo de investigación Ciberimaginario entrevista a personas afectadas por COVID-19 persistente para comprender sus necesidades vinculadas a la información disponible en los medios de comunicación digitales españoles. Para ello, se encuentra desarrollando entrevistas telefónicas con pacientes afectados. En ellas se les pregunta sobre qué tipo de información buscan, cuándo la buscan, dónde, quiénes son sus referentes a nivel informativo y cómo se informan.

El proyecto longcovid.eu

Hace unas semanas, y en el marco del proyecto Long-Covid EXP-CM, comenzamos a trabajar en el desarrollo de entrevistas a personas afectadas por el Covid Persistente.

El objetivo que se persigue con el proyecto es analizar la evolución de los síntomas post-Covid (Covid Persistente), realizar una caracterización clínica, molecular y genética de la enfermedad y profundizar en su tratamiento. Así, dentro del Subproyecto Número 11 – Discurso Mediático, el Grupo de Investigación de la Universidad Rey Juan Carlos, Ciberimaginario, pretende caracterizar el discurso mediático que se hace, especialmente en medios digitales españoles, sobre el COVID-19 persistente. Para ello, no solo es importante considerar qué ocurre en las redes sociales y en la prensa digital, sino que es necesario analizar todo el espectro de comunicación que se da en Internet.

Además de la caracterización del discurso mediático, Ciberimaginario elaborará una guía que facilite la comunicación de la enfermedad a las personas afectadas y a la sociedad en general. Esta guía favorecerá la visibilización del Long Covid, pero, para ello, es necesario que incluya las opiniones y reflexiones no solo de medios de comunicación y expertos en salud, sino también de aquellos/as que lo sufren, pues el testimonio de las personas afectadas es clave. Por ello, y para poder entender sus necesidades, durante el mes de mayo y junio estamos desarrollando entrevistas telefónicas de entre 5 y 15 minutos con los y las pacientes afectados/as. Todas las entrevistas son grabadas para poder ser analizadas, aunque los datos recogidos son anonimizados y se tratan siguiendo lo contemplado en el Reglamento Europeo General de Protección de Datos 2016/679.  Esto permite que los/as pacientes puedan expresarse con total libertad y confianza sobre las necesidades vinculadas a la información.

entrevistas a personas afectadas por long covid

La entrevista se ha estructurado en función de 5 variables, que recogen información sobre los cinco elementos clave del proceso de comunicación: de qué se informa, cuándo, dónde, quién informa y cómo se informa.

Así, en dichas entrevistas, se pregunta por el tipo de información que las personas afectadas buscan en sobre COVID-19 persistente y sobre aquella que les gustaría encontrar en los medios de comunicación. Igualmente, se pregunta sobre el momento del día, motivación y/o situación que les lleva a realizar la búsqueda de información y los lugares donde la buscan, así como aquellos lugares donde idealmente les gustaría encontrar la información. También se hace hincapié en la necesidad de comprender quiénes son sus prescriptores cuando se trata de hablar de COVID-19 persistente, es decir, a quién suelen acudir para pedir información sobre cómo evaluar la fiabilidad y veracidad de las fuentes de  información. Finalmente, se les pregunta sobre su preferencia a la hora de buscar o recibir información sobre Long Covid y se finaliza la entrevista invitando al participante a añadir aquellos aspectos que considera relevantes en lo que a la información sobre COVID-19 persistente se refiere.

Variables y preguntas de las entrevistas realizadas a personas afectadas por Covid persistente.

De tal forma, a través de estas 9 preguntas se pretende analizar cuáles son las necesidades informativas de los pacientes, así como identificar patrones, intereses y deseos de estos. La información obtenida, junto con otros datos recogidos a lo largo de todo el proyecto, facilitarán la elaboración de una guía comunicativa sobre COVID-19 persistente. Esta guía será puesta a disposición a través de la web del proyecto a finales de año y buscará facilitar una información más oportuna en los medios de comunicación españoles.

Photovoice: empoderamiento a través de la fotografía

Photovoice: empoderamiento a través de la fotografía

Las ciencias sociales necesitan mecanismos que garanticen lecturas de la realidad: la labor interpretativa del investigador/a es un hecho y la subjetividad existe, nos circunda y debemos aceptarla como parte del proceso, sin embargo, el método científico propio de estas ciencias nos garantiza rigor y datos fiables.

La técnica cualitativa Photovoice es capaz de sumergirse en lo más profundo de la esencia social, de modo silencioso, regalando información relativa y dotando así de enorme valor a las consecuencias que de este tipo de herramientas se extrae; por otro lado, es necesaria una revisión educativa capaz de abrirse a cambios metodológicos que vienen acompañados de rigor científico y de agentes de máxima profesionalización involucrados en abordar el futuro de la Educación.

El creador de la pedagogía crítica, Paulo Freire, junto con la teoría feminista y la fotografía documental establecen un claro punto de mira que pretende empoderar grupos sociales que jamás han tenido la mínima oportunidad de expresar su modo de vida, sus inquietudes o necesidades. A través de un experimento denominado Photovoice, que nace de esta misma perspectiva, los participantes van a generar no meras imágenes sino más bien documentos gráficos necesarios para expresar sus perspectivas como actores involucrados en la problemática a estudiar (Wang C, Burris MA. 1997). Esta tipología fotográfica hoy se considera para el estudio y entendimiento de las ciencias sociales, principalmente, y nosotros hemos decidido recurrir a ella para ofrecérsela a futuros docentes responsables, con pensamiento crítico y con inquietudes integradoras dentro de la comunidad.

A pesar de tratarse de una técnica cualitativa tan focalizada en asuntos de trascendencia social, en realidad, contiene una transversalidad evidente: cualquier acción es posible y por ello esta vez fue el tratamiento del cambio climático en los jóvenes universitarios aquello que nos acercó la herramienta y nos dotó de información relevante capaz de generar diálogo que, es otro de los fines que persigue Photovoice. (Vergara, A., Peña, M., Chávez, P. & Vergara, E., 2015).

Históricamente, la imagen fotográfica evidencia realidades físicas de cualquier naturaleza, es decir, dota de información visual. El fin último reside en la fortaleza del contenido del proyecto y en el espacio de reflexión que de forma intrínseca surgirá en varias de las fases que durante su desarrollo se llevarán a cabo.

Espacio de reflexión

La herramienta cualitativa que pretende estudiar la vivencia del fenómeno del cambio climático en grupo de jóvenes estudiantes es necesario plantearla desde el orden y el rigor metodológico, es decir, trazando las líneas de actuación: (Fase 1) es fundamental establecer el grupo de trabajo, nunca individual y siempre en torno a los 7-10 componentes. Aquí se pretende asegurar un primer impacto reflexivo grupal en torno a la introducción al concepto Photovoice; (Fase 2) se procede a la captura de las imágenes teniendo en cuenta que el objetivo de la actividad es la creación de un mapa visual donde se representará, en este caso, el cambio climático con imágenes y con un breve texto de carácter connotativo y no descriptivo de las mismas; (Fase 3) el proceso de gestión y selección de las 10 imágenes con mayor capacidad de impacto y mejor didáctica sobre la temática elegida; (Fase 4) todos los trabajos se presentan a través de una exposición explicativa y descriptiva de todo el proceso vivido por el grupo (elaboración de una menoría final grupal); (Fase 5) en la fase final se realizan los grupos de discusión utilizando el modelo de ficha propuesto por PHOTOVOICE: SHOWED (Seen, Happening, Our, Why, Educate, Do).

Proyecto real

El proyecto Photovoice realizado y enmarcado en el grupo Ciberimaginario, hizo confluir la educación mediática, la alfabetizacion digital y la fotografía cooperativa. Consistió en una metodología de investigación participativa (M.I.P) en la que a través de la fotografía documental se fomentaron las acciones en la Comunidad, generando de este modo una investigación para la intervención social. La técnica Photovoice fue considerada más un proceso que una técnica.

La emergencia climática fue el punto de arranque para mostrar el funcionamiento de la herramienta cualitativa a los estudiantes universitarios del Grado en Educación Infantil y Primaria. Y considerando que serán los educadores del futuro ¿por qué no dotarles con alternativas pedagógicas que ayuden a generar el cambio?. Los alumnos y alumnas se convirtieron en sus propios objetos de estudio y entendieron los pasos para llegar a la conciencia crítica derivada de una acción muy concreta y aceptada por los métodos de investigación.

En concreto, fueron 52 grupos de trabajo los que abordaron el asunto, se formaron acerca del cambio climático, establecieron líneas conceptuales y estéticas, presentaron sus propuestas y, sobre todo, generaron dos aspectos muy valiosos: espacio de reflexión y un proyecto fotográfico con capacidad de diálogo.

Resultados y reflexión

La última fase consistió en el análisis de los datos obtenidos. Para ello nos aseguramos de registrar en formato video las sesiones posteriores a la captura y presentación de las 10 fotografías escogidas en las que deberían cumplimentar el documento SHOWED (Seen, Happening, Our, Why, Educate, Do). Este último contenía una serie de preguntas relativas al ejercicio y además de realizar un análisis del contenido sí que era de enorme relevancia obtener no solo comentarios escritos sino también las reacciones y debates que se suscitaron por parte de los componentes.

De los grupos de discusión y de los trabajos realizados evaluamos el poder de la imagen como gran disparador de emociones y reflexiones que no están presentes en el discurso textual y además el poder de una herramienta como Photovoice para empoderar a los actores sobre la problemática tratada.

Segunda fase, 2022. Experimento Photovoice.

La herramienta Photovoice posee una esencia de carácter absolutamente social. Tras nuestra experiencia con alrededor de 500 estudiantes de primer curso universitario se generó pensamiento crítico respecto al cambio climático y se materializaron los conceptos para acompañar a la acción. La importancia del cambio individual para llegar al grupal fue una de las conclusiones halladas y consensuada por los sujetos tras establecer el espacio de diálogo. Sin duda, la utilización del recurso fotográfico como herramienta pedagógica puede significar un catalizador para movilizar y alcanzar la resolución de problemas.

Referencias

  • Vergara, A., Peña, M., Chávez, P. & Vergara, E. (2015). Los niños como sujetos sociales: El aporte de los Nuevos Estudios Sociales de la infancia y el Análisis Crítico del Discurso. Psicoperspectivas, 14(1), 55-65. Recuperado desde http://www. psicoperspectivas.cl doi:10.5027/PSICOPERSPECTIVAS-VOL14-ISSUE1-FULLTEXT-544
  • Wang C, Burris MA. 1997 Photovoice: concept, methodology, and use for participatory needs assessment. Heal Educ

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